Pastillas y discos de freno: qué revisa la ITV y qué mide el taller
Qué revisa la ITV en pastillas y discos y qué debe medir un taller. El espesor mínimo depende de la pieza; no hay un intervalo universal.
Leer guíaBatería, tipos de híbrido, checklist de revisión y cuándo no conviene: guía honesta para comprar un híbrido de segunda mano sin sustos.

Comprar un híbrido de segunda mano exige revisar algo más que el consumo anunciado. Antes de decidir hay que identificar si es HEV, PHEV o MHEV, comprobar cómo se ha utilizado, revisar la batería de tracción y entender qué garantía queda. “Híbrido” no describe una sola tecnología ni permite asumir que todos los modelos tienen el mismo mantenimiento.
Combina un motor térmico y uno eléctrico y recupera energía al decelerar. No se enchufa y la batería es relativamente pequeña. Es importante observar que arranque, frene y cambie entre propulsión eléctrica y térmica sin tirones anómalos ni mensajes de error.
Tiene una batería mayor y puede recorrer parte del trayecto usando carga externa. Su sentido económico depende de que puedas cargarlo con frecuencia. Un PHEV utilizado siempre con la batería vacía puede consumir y pesar más que un HEV equivalente.
Ayuda al motor térmico con un sistema eléctrico de baja o media tensión, pero no funciona igual que un híbrido convencional. Comprueba qué etiqueta ambiental tiene la unidad exacta y no la des por supuesta solo por la palabra “híbrido” del anuncio.

La batería de tracción no se evalúa mirando su voltaje en una pantalla. Pide un informe de diagnóstico con el estado del sistema, errores registrados, temperaturas y, si el fabricante lo ofrece, capacidad o equilibrio de módulos. El procedimiento cambia según la marca: evita promesas universales sobre un porcentaje de salud.
Revisa también batería auxiliar de 12 V, cables, conectores, sistema de refrigeración y posibles daños por humedad. Una batería auxiliar débil puede provocar mensajes que parecen más graves de lo que son, pero no conviene borrar los avisos sin diagnosticar su causa.

La prueba debe hacerse con el coche a temperatura de servicio y con diagnosis cuando exista cualquier testigo. En una unidad usada, el historial de errores es tan importante como la cifra de consumo.
Un híbrido sigue teniendo elementos de un coche convencional: neumáticos, frenos, suspensión, refrigerantes, aceite, filtros y distribución cuando corresponda. El menor desgaste de las pastillas no elimina la necesidad de revisar discos, pinzas y líquido de frenos. El uso urbano puede beneficiar a algunos sistemas y castigar a otros.
Consulta el plan de mantenimiento del fabricante y pide facturas. No aceptes que “al ser híbrido no necesita mantenimiento”. La caja, el sistema de refrigeración de la batería y los componentes de alta tensión necesitan procedimientos y herramientas adecuados.
La duración de la garantía depende de la marca, el año, el kilometraje y las condiciones del mercado donde se vendió el vehículo. Comprueba por escrito qué cubre, si exige revisiones oficiales y si la garantía se transfiere al comprador. La palabra “batería garantizada” sin plazo ni condiciones no sirve para valorar el coche.
Tampoco es correcto dar un precio único para cambiar una batería. Puede haber reparación de módulos, sustitución de componentes, batería reacondicionada o batería nueva, con diferencias enormes entre modelos. Antes de comprar, solicita un presupuesto para el VIN o referencia exacta si el diagnóstico muestra degradación.
Comprueba la etiqueta ambiental asignada a la matrícula en la consulta oficial, porque la clasificación depende de homologación y combustible. Un HEV suele tener un tratamiento distinto de un PHEV o un MHEV. Además, las restricciones de movilidad pueden cambiar por municipio y zona; consulta siempre la información vigente del Ayuntamiento correspondiente.
Descarta o pausa la compra si el vendedor no permite una diagnosis, no explica los avisos, no acredita la garantía o evita una prueba en frío. Un precio muy por debajo de unidades similares puede esconder una reparación que todavía no aparece en el anuncio.
El híbrido de segunda mano puede ser una buena compra cuando el sistema está documentado, el uso encaja con la tecnología y la revisión confirma el estado real. Compara el coste total, no solo el consumo: mantenimiento, seguro, neumáticos, carga, garantía y una posible reparación deben formar parte de la decisión. Antes de firmar, puedes solicitar una revisión en nuestro taller y comparar la oferta con los híbridos disponibles.
Un informe que dice “salud del 90%” necesita contexto: qué herramienta se ha usado, cuándo se tomó la lectura, qué temperatura tenía el sistema y qué significa ese porcentaje para esa marca. No compares cifras de fabricantes distintos como si fueran equivalentes. Pide también errores históricos, diferencias entre módulos y límites de carga o descarga.
En un HEV, observa que la carga suba y baje de forma coherente durante la conducción. En un PHEV, comprueba que el cable, el conector y el cargador funcionan y que la autonomía eléctrica no desaparece de forma anómala. La autonomía mostrada depende del uso anterior, pero una alerta persistente requiere diagnóstico.
Los cables naranjas y los componentes de alta tensión no deben manipularse sin formación y equipo adecuado. Una inspección visual puede detectar golpes, corrosión, humedad o daños en conectores, pero no sustituye al procedimiento del fabricante. Pide que el taller documente qué ha comprobado y qué no.
Si el coche ha sufrido una inundación, un golpe fuerte en los bajos o una reparación estructural cerca de la batería, eleva el nivel de revisión. El riesgo no es solo el coste: también afecta a la seguridad y a la posibilidad de cargar o utilizar el vehículo.
Compara el consumo con el trayecto que realmente harás. Un HEV suele aprovechar mejor la ciudad y las retenciones; un PHEV necesita cargas frecuentes para sacar partido a su batería grande; un MHEV ofrece una ayuda más limitada. En carretera, climatización, velocidad, carga y temperatura pueden cambiar mucho el resultado.
Calcula el coste anual con kilómetros, precio de combustible o electricidad, mantenimiento, seguro, neumáticos y aparcamiento. No prometas un ahorro fijo: una cifra responsable debe indicar los supuestos y reconocer que el uso cambia el resultado.
Guarda la garantía y las facturas junto con el contrato. Si el vendedor solo ofrece una frase comercial, pide las condiciones completas. La garantía del coche y la garantía específica de la batería pueden tener plazos y coberturas diferentes.
Solicita informe de la DGT, historial, diagnosis del sistema híbrido, prueba en frío, prueba con batería cargada y baja, revisión de bajos y documentación de la garantía. Comprueba que el VIN de los documentos coincide con el vehículo y que no hay avisos borrados recientemente.
Si una unidad no permite estas comprobaciones, no la compres por la etiqueta ECO ni por un consumo anunciado. La tecnología solo aporta valor cuando su estado, mantenimiento y uso futuro son compatibles con tu presupuesto.
No. Puede revelar avisos o comportamientos anómalos, pero el estado de la batería requiere una comprobación específica y documentación del modelo.
Para aprovechar su parte eléctrica, sí. Si no puedes cargarlo con frecuencia, compáralo con un HEV antes de pagar el sobrecoste del sistema enchufable.
No. Consulta la matrícula y las reglas del municipio por el que vas a circular; las restricciones dependen de cada ordenanza.
Consulta los coches disponibles en el stock de gtautos.es.