Índices de carga y velocidad de los neumáticos: cómo leerlos
Aprende a interpretar el índice de carga y el símbolo de velocidad del neumático, y comprueba si la combinación está homologada para tu vehículo y pasa la ITV.
Leer guíaAntes de comprar un eléctrico usado, calcula si puedes cargarlo en casa. Te explicamos potencia, tiempos, instalación y coste con ejemplos transparentes.

La pregunta “¿puedo cargar un coche eléctrico en casa?” debería responderse antes de comprarlo, no después de firmar. La autonomía del vehículo importa, pero también la potencia disponible en el garaje, el cargador interno del coche, el tipo de instalación y el precio real de la electricidad.
En un eléctrico de segunda mano, la recarga doméstica puede ser una ventaja decisiva: permite empezar cada día con energía suficiente y reduce la dependencia de la red pública. Pero no todos los garajes, enchufes ni vehículos cargan igual. La cuenta debe hacerse con el uso diario y con datos de la unidad concreta.

Antes de calcular tiempos, busca cuatro datos en la ficha técnica o en el manual: capacidad útil aproximada de la batería, potencia máxima de carga en corriente alterna, conector y curva de carga. La potencia del wallbox no obliga al coche a aceptar esa potencia: el límite lo marca el elemento más restrictivo de la instalación y del vehículo.
Un coche con batería grande no necesita necesariamente una instalación de mucha potencia para el uso diario. Si recorres pocos kilómetros, una carga nocturna lenta puede ser suficiente. Lo importante es comparar la energía que gastas con la que puedes recuperar durante las horas en las que el coche permanece aparcado.
| Solución | Uso habitual | Qué debes comprobar |
|---|---|---|
| Enchufe doméstico | Cargas lentas y ocasionales | Instalación, protecciones, temperatura y circuito dedicado |
| Wallbox de 3,7 kW | Uso diario moderado | Potencia contratada y limitación del cargador interno |
| Wallbox de 7,4 kW | Recuperar más energía durante la noche | Instalación monofásica, potencia disponible y gestión dinámica |
| 11 kW o más | Vehículos e instalaciones compatibles | Trifásica, permisos técnicos y capacidad real del coche |
Estas categorías son orientativas, no una promesa de tiempo. Red Eléctrica explica que los tiempos dependen de la potencia, el tipo de recarga y las características del vehículo. También recuerda que una instalación doméstica debe elegirse según el coche y la potencia disponible.
Como aproximación inicial:
Tiempo ideal = energía que necesitas recuperar (kWh) ÷ potencia de carga (kW).
Después hay que añadir pérdidas y considerar que la potencia puede variar. Por ejemplo, si una batería útil de 60 kWh pasa del 20% al 80%, debe recuperar unos 36 kWh. Con una hipótesis de un 10% de pérdidas, la energía tomada de la red sería aproximadamente 39,6 kWh. A 3,7 kW, el cálculo ideal ronda 10,7 horas; a 7,4 kW, unas 5,4 horas. Son ejemplos matemáticos, no el tiempo garantizado de ningún modelo.
En corriente continua pública la potencia puede ser mayor, pero la velocidad depende mucho de la temperatura, el porcentaje de batería y la curva de carga. Para el día a día, una carga doméstica estable puede ser más útil que perseguir la máxima potencia.

La fórmula básica es:
Coste = kWh tomados de la red × precio efectivo del kWh.
El precio efectivo depende de la tarifa, el horario, impuestos, peajes y condiciones del contrato. Si el ejemplo anterior necesita 39,6 kWh y se utiliza un precio supuesto de 0,15 €/kWh, el coste matemático sería 5,94 €. El ejemplo sirve para entender la fórmula; no es una tarifa vigente universal ni debe utilizarse como presupuesto.
Para hacer una cuenta real, toma una factura reciente, identifica el precio aplicable en las horas de carga y calcula varios escenarios. También puedes comparar el coste doméstico con el de la red pública, donde el precio puede incluir potencia, servicio, aparcamiento o tarifas diferentes.
La instalación no consiste simplemente en colocar una caja en la pared. Hay que comprobar el recorrido del cable, el cuadro eléctrico, protecciones, potencia disponible, distancia, ventilación cuando proceda y compatibilidad con el espacio. En un garaje comunitario conviene consultar el procedimiento aplicable y dejar constancia de la instalación.
La guía de Red Eléctrica sobre movilidad eléctrica diferencia opciones como aprovechar el contador individual, instalar un nuevo contador o utilizar un suministro colectivo. La elección depende del edificio y debe concretarse con una empresa instaladora habilitada.
Una forma útil de dimensionar la instalación es empezar por la energía diaria. Si el coche consume 18 kWh cada 100 km y recorres 50 km al día, necesitas aproximadamente 9 kWh antes de contar pérdidas. En una carga nocturna de ocho horas, incluso una potencia media modesta puede recuperar esa energía. Si haces muchos kilómetros, vuelves tarde o compartes la instalación con otro coche, la potencia y la gestión dinámica adquieren más importancia.
No elijas el wallbox por el número más alto de su caja. Comprueba la potencia contratada, el cargador embarcado del vehículo y si la instalación puede repartir la energía para evitar disparos del limitador. En algunos casos una carga más lenta y estable es la solución más razonable; en otros, ampliar potencia o instalar un sistema de gestión puede evitar esperas.
Un enchufe puede servir para una carga ocasional si la instalación está preparada y se utiliza con las protecciones adecuadas, pero no debe tratarse como una extensión improvisada ni como una solución universal para cargar todas las noches. Un wallbox permite gestionar mejor la potencia, programar horarios y conocer el consumo, aunque añade el coste de instalación y mantenimiento.
Pregunta al instalador qué protecciones incorpora, qué circuito utilizará y cómo quedará documentada la obra. La instalación debe adaptarse al edificio y a la normativa técnica que corresponda. La guía de IDAE sobre infraestructuras de recarga sirve como punto de partida, pero no reemplaza una visita técnica.
Antes de comprar, consulta también el futuro del coche eléctrico de segunda mano y las ayudas disponibles para un eléctrico usado. Las convocatorias, límites y requisitos fiscales pueden cambiar, así que deben revisarse en la administración correspondiente.
Un eléctrico usado encaja bien con la recarga doméstica cuando el garaje permite una instalación segura, el coche es compatible y el uso diario deja suficientes horas para recuperar la energía. La decisión debe partir de tus kilómetros y de una tarifa real, no de la potencia máxima que aparece en un folleto.
Información comprobada el 10 de septiembre de 2026. Fuentes principales: Red Eléctrica, guía de movilidad eléctrica e IDAE, infraestructuras de recarga. Los precios del ejemplo son supuestos transparentes, no una tarifa comercial.
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