El coche no arranca: causas más habituales según lo que oyes
Silencio, clic clic clic, o el motor que gira sin encenderse: cada sonido apunta a una causa distinta. Cómo distinguirlas y qué comprobar tú mismo antes de llamar a la grúa.
Leer guíaFalta de gas por una fuga o compresor dañado son las causas más habituales. Cómo distinguirlas, por qué recargar sin buscar la fuga es tirar el dinero, y qué comprobar en un coche de segunda mano.

Si el aire sale tibio o directamente a temperatura ambiente, casi siempre es una de dos cosas: le falta gas o el compresor está dando problemas. La buena noticia es que se distingue bastante rápido con un par de comprobaciones. Vamos a lo práctico.
Es, con diferencia, el motivo más frecuente. El circuito pierde gas refrigerante de forma gradual por pequeñas fugas en juntas, tuberías o conductos, y con el tiempo la cantidad que queda ya no es suficiente para enfriar bien.
El síntoma típico es progresivo: al principio enfría menos de lo normal, después tarda más en refrescar el habitáculo, y al final sale aire prácticamente sin enfriar. Si notas que empeora poco a poco en vez de fallar de golpe, apunta aquí primero.
Aquí está el consejo que de verdad ahorra dinero: si el sistema pierde gas cada temporada, hay una fuga activa en algún punto del circuito, y recargarlo sin localizarla es tirar el dinero de la recarga. Volverá a fallar en unos meses, y habrás pagado dos veces.
Un taller serio no se limita a rellenar: hace una prueba de vacío y de estanqueidad para localizar por dónde escapa el gas antes de cargar nada nuevo. Si te ofrecen recargar sin más explicación, pregunta directamente si van a comprobar fugas antes.
El sistema pierde de forma natural entre un 10 % y un 15 % de gas al año, incluso sin ninguna fuga anormal. Por eso la referencia habitual son 2-3 años entre recargas — pero no es una regla fija de calendario. Si el aire sigue enfriando bien, no hace falta tocarlo solo porque haya pasado ese tiempo. La señal de que toca revisarlo es que notes que enfría peor, no la fecha en el almanaque.

El compresor es la pieza que comprime el gas para que circule por el circuito, y cuando falla, el aire deja de enfriar de golpe, no poco a poco. Suele acompañarse de:
Un compresor dañado no se soluciona con una recarga de gas. Si el fallo es progresivo puede seguir dando servicio unas semanas, pero conviene diagnosticarlo antes de que arrastre a otros componentes del circuito.
Depende de lo que sea exactamente:
Puedes ampliar el detalle de causas y precios en la guía del RACE sobre el aire acondicionado que no enfría.
Un par de hábitos baratos alargan la vida del sistema:

Es fácil de comprobar en la propia prueba de conducción, y muy fácil de disimular en un anuncio. Antes de comprar:
En gtautos.es comprobamos el aire acondicionado de cada coche en nuestro taller propio antes de ponerlo a la venta, y si no enfría como debería, se revisa antes de la entrega. Puedes verlo tú mismo en cualquiera de los coches disponibles en Málaga y Antequera, o preguntarnos por WhatsApp si el que te interesa lo tiene ya comprobado.
No. El sistema pierde de forma natural un 10-15% de gas al año, pero eso no obliga a recargarlo cada temporada. Si sigue enfriando bien, no hace falta tocarlo; la señal para revisarlo es que notes que enfría peor, no el calendario.
Es posible, pero no lo recomiendo: si hay una fuga no la vas a localizar ni a arreglar con un bote de gas, así que el problema volverá. Además, una recarga mal hecha puede meter aire o humedad en el circuito y complicar el diagnóstico posterior en el taller.
Es un síntoma clásico de condensador sucio o de un electroventilador que no ayuda lo suficiente a bajas velocidades. En carretera el aire circula solo por el condensador; parado o a poca velocidad, el sistema depende más del ventilador, y si está sucio o falla, el rendimiento cae.
Pásanos el coche que tienes visto, tu presupuesto o el uso que le vas a dar. Te respondemos por WhatsApp con una recomendación más directa.